"A tribute to Joni Mitchell"

Supongo que el nombre no les sonará mucho, porque hace un tiempo a mí tampoco lo hacía. Era uno de esos nombres enterrado en la bruma de los sesenta y setenta, una más de las muchas cantantes de folk-rock de la época, aburrida y pseudo-hippy como todas.

Pero no.

Los datos biográficos los pueden ver en la Wikipedia y no los repetiré aquí. El resumen rápido: es una cantante canadiense que tuvo su momento de gloria en los sesenta y setenta (en eso no me equivocaba en mis anteriores intuiciones), con muchas canciones que al parecer son muy famosas en los USA y Canadá pero que aquí posiblemente no nos suenen en absoluto. Su estilo se caracteriza por una voz con un registro muy amplio, desde tonos de vieja puta parisina cascada por el tabaco y el alcohol a hippy jovencita y colocada cantando en falsete. No piensen que lo digo como algo malo. Es que me salen los símiles así de mal.

Su música es sobre todo acústica, voz y guitarra, a veces piano (también tocado por ella). Técnicamente, su estilo a la guitarra es especial: usaba muchas afinaciones alternativas, e incluso desarrolló una notación particular para ellas.

A tribute to Joni Mitchell es un álbum de versiones de canciones de la susodicha, interpretadas por nombres tan conocidos como Prince, Elvis Costello, Björk o Annie Lennox. Las canciones originales eran folk-rock puro y duro, pero las versiones las transportan al reino del pop. Intencionado o no, el resultado sirve de aproximación al mundo de Joni Mitchell. Es fácil que gusten las canciones del álbum tributo y no las originales, porque eso es lo que pasa con las versiones sobre todo cuando no se conoce primero la original. Aún así, el álbum es bueno por sí mismo, homenajes aparte.

Las mejores versiones del disco son las que parecen una canción propia de quien las hace. El ejemplo más claro es A case of you, la versión de Prince. También Ladies of the Canyon, la versión de Annie Lennox, es personalísima y, en mi opinión, mejor que la original. Son las dos muy accesibles, perfectamente escuchables por oídos no "entrenados" en el duro arte de aguantar música pretenciosa pero horrible con cara seria y falsa sonrisa de entendido. Vamos, que las pueden escuchar sin esperarse nada experimental ni elevado: son pop muy corriente pero de calidad.

Hay una versión que no pertenece al álbum pero que yo también incluiría: la que la difunta Eva Cassidy hizo de Woodstock. Creo que en Wikipedia está la historia de esta canción, que en breve es la siguiente: cuando el gran acontecimiento de Woodstock, en el 68, el agente de Joni Mitchell le dijo que no merecía la pena ir, que no iba a ser demasiado importante. Una gran prueba de por qué uno siempre debe hacer lo que cree correcto a pesar de que los "entendidos" digan lo contrario. Joni vio todo lo que fue Woodstock en la televisión, llorando de rabia y tristeza por no estar allí, y compuso la canción como consuelo. La versión de Eva Cassidy (álbum Time after time) es todavía más acústica que la original, y cuenta con la bellísima y angelical voz que la caracteriza. Recomendada al 150%.

Por si les interesa seguir mirando, pueden ver más información sobre el disco y escuchar una preview de las canciones en la página de Amazon sobre el disco.