Frustraciones del "tuning" de escritorio

No sé si les habrá pasado lo mismo: un día, por probar, arrancan una sesión con otro escritorio distinto al que usaban. XFCE en lugar de Gnome, Gnome en lugar de XFCE, KDE en lugar de LXDE, lo que sea. No les gusta, y vuelven al de siempre. Y entonces se dan cuenta de que hay cosas que han cambiado: los tipos de letra no se ven igual y los temas de GTK/Gnome no funcionan, o funcionan a medias.

A mí me cabrea mucho (me cabrean mucho muchas cosas, que conste; es un problema que tengo). Y como pensé que habrá gente a la que también le cabree, les voy a contar de forma muy breve cómo arreglarlo. Los dos temas van por separado: tipografías por un lado, aspecto de GTK por otro.

Lo de las tipografías en Linux es una historia complicada. Uno de los protagonistas es un software llamado fontconfig. A grosso modo, controla cómo se ven las fuentes en la pantalla. Es el que tenemos que tocar para, por ejemplo, configurar el antialiasing de las letras.

No sé cómo hace Gnome para guardar la configuración de tipografías. Yo toqueteo un poco el asistente hasta que encuentro una configuración que me gusta (que viene siendo antialiasing con LCD subpixel, y luego suavizado a nivel "Leve", o "Ligero", según la traducción). Anteayer probé un momento KDE 4.1, a ver si se había redimido de sus pecados; y como no era así, volví a Gnome (que conste que antes tenía XFCE, pero eso es otro tema). Y las tipografías estaban todas mal. El antialising era distinto. Fui inmediatamente al asistente de Gnome para ver qué había cambiado. Nada: todo seguía igual, pero aquello se veía ... mal (hacen falta años y mala baba para entender la importancia de estas tonterías). Probé a cambiar todo lo cambiable y vi que apenas se notaba diferencia. Horror.

Entonces recordé algo: el fichero ~/.fonts.conf. fontconfig toma la configuración de varios sitios: primero la configuración general de /etc, luego la configuración de usuario. Y esa configuración está en el fichero ~/.fonts.conf. Comprobé que tenía ese fichero, y mirando el contenido vi que podría tener que ver con las diferencias que notaba (había un hinting = full en un sitio que era sospechoso). En otros tiempos hubiera buscado en Internet cómo funcionaba, pero voy viejo y me hago cómodo. Eliminé el fichero y santas pascuas. Al volver al asistente de Gnome para las tipografías, todo volvió a funcionar. Una cosa solucionada.

Después estaba el tema del tema (ríanse, es un chiste). Quería cambiar el aspecto del tema en Gnome, y sólo cambiaban algunas cosas. Esto lo lleva GTK, y cómo no, también tiene un fichero de configuración de usuario: ~/.gtkrc-2.0 (si tienen un fichero llamado ~/.gtkrc-1.2, son ustedes miembros de la vieja guardia o llevan demasiado tiempo sin actualizar su distribución). De paso descubrí que los bookmarks del navegador de ficheros de GTK (el que se lanza cuando le dan a "Abrir" o "Guardar como" en aplicaciones GTK) se guardan en ~/.gtk-bookmarks. Cosas de escribir ~/.gtk y pulsar "Tab".

Para abreviar, apliqué la misma receta a este fichero que al de fontconfig, y volví al asistente. Todo correcto. Mucho mejor.

Aparte de estos comportamientos extraños que achaco a que XFCE, KDE y Gnome usan formas ligeramente diferentes de guardar los settings, una cosa que siempre me ha molestado mucho de Gnome es que por defecto sólo te permite configurar unos pocos atajos de teclado. Por ejemplo: sólo trae dos escritorios virtuales por defecto, y por lo tanto, sólo trae atajos de teclado para cambiar entre dos escritorios. Increíble. Muy pocas cosas tiene en pantalla esta gente si les llegan dos escritorios. Otra: no hay ningún atajo de teclado para lanzar un terminal, hay que irse al menú o crear un lanzador en la barra. Gnome debe de estar hecho para gente que no usa el teclado, o algo así. No sé.

Para cambiar algunas de estas cosas se puede ir al asistente de Gnome, pero para otras hay que tirar de una utilidad llamada gconf-editor. ¿Recuerdan todo lo que, años ha, criticábamos de Windows porque tenía un "registro" en el que estaba gran parte de la configuración, que tiene un interfaz ridículamente complejo y que de vez en cuando se corrompe y obliga a configurar todo otra vez? Pues GConf es lo mismo, pero en Linux. Miren cuántas cosas buenas aprendemos de Windows.

Con gconf-editor se pueden cambiar los atajos de teclado de Metacity, el window manager que usa Gnome. No hay capturador de keystrokes, hay que introducir la combinación a mano (por ejemplo, "<Control>F5"). La tecla Windows es "<Super>", por si se lo preguntaban. Para definir un atajo que lance una aplicación primero hay que definir el atajo para run_command_1, y luego, en otra parte, definir lo que hace ese run_command_1. Todo muy user friendly, como pueden ver.

En fin. Ya me he desahogado por hoy. Para compensar, me apunto contarles otro día las grandezas de Ardour. Vayan mirando para abrir boca.