Sueños de libertad

A veces, a uno le gustaría rebelarse y hacer tonterías. Romper las reglas. No guardar las formas. Hacer algo inesperado. Soy consciente de su futilidad, pero no puedo evitar pensar así. Es como pasar la vida atado por una cadena que sabemos buena y conveniente, que evita que nos perdamos, y no poder evitar pensar en romperla y tirarla al río.

Por ejemplo: imaginemos que estoy escribiendo un artículo. Todo es bastante serio y predecible. "Si pinchamos en el botón de 'Nuevo', abriremos un nuevo documento". Aburrido. Es lo que toca, claro, al fin y al cabo el objetivo de un artículo es informar. Pero de vez en cuando me gustaría cambiarlo y poner algo ... distinto.

"Si pinchamos en el botón de 'Nuevo', una puerta interdimensional se abrirá en su armario, y será absorbido por él junto con todos los muebles de su habitación, su ordenador y su gato. Aparecerá en una dimensión alternativa, reencarnado en piedra de color verde."

"Si pinchamos en el botón de 'Nuevo', el mundo será devorado por un ente hiperestelar de dimensiones galácticas, y su alma será desgarrada en jirones y arrojada al limbo cruel y frío del vacío. Game Over. El mundo renacerá de las cenizas del antiguo, más limpio y agradable, y una nueva raza de seres cuasi-inteligentes repoblará la Tierra."

"Si pinchamos en el botón de 'Nuevo', usted desaparecerá en medio de una nube de humo y un nuevo usuario aparecerá delante del ordenador. Poof."

"Si pinchamos en el botón de 'Nuevo', no pasará nada. Algún programador perezoso ha olvidado implementar esa funcionalidad. Vagos, que son unos vagos. Malditos programadores. Siempre dando trabajo."

Lo siento. Lo necesitaba.