"La hora del dragón"

Más entretenimiento literario gracias al Kindle y a ManyBooks.net. Esta vez, The hour of the dragon ("La hora del dragón"), novela de Robert E. Howard protagonizada por el infame Conan.

Podría estar horas y horas hablando de él (y casi lo hago: he borrado cuatro párrafos que llevaba escritos sobre eso), pero todos conocemos al personaje lo bastante como para no tener que hacer presentaciones. Así que vamos al tema: la novela que da título a este post.

En el tiempo en que transcurre, Conan ya es rey de Aquilonia, como le habían profetizado. Atrás quedan sus años de mercenario, ladrón, pirata y aventurero en general. Es un rey querido, que arrebató el trono a un tirano que estaba oprimiendo al reino. Pero eso no significa que no tenga enemigos que conspiran para quitarle la corona: al comienzo de la novela se ve a cuatro de ellos, que para vencer al cimmerio resucitan a Xaltotun, un poderoso hechicero muerto miles de años antes. La resurrección, conseguida gracias a una joya mágica llamada "Corazón de Ahriman", acarreará consecuencias más terribles que las que los conspiradores planeaban. Y hasta ahí puedo leer sin estropearles el relato.

Me ha gustado mucho. Pero hay que leerlo con cierta tolerancia y buena voluntad, porque hay aspectos del personaje y el autor un tanto controvertidos, extraños y/o políticamente incorrectos. En concreto:

  • Conan siempre es masivo, gigante, musculoso, varonil, fuerte, rápido, ágil, silencioso, etc. Como Chuck Norris, pero sin barba y con taparrabos. A veces, Conan es tan poco humano que resulta cómico.
  • Todas las mujeres de la novela son mujeres florero: aunque pueden influir más o menos en la historia, todas son bellas, van vestidas con muy poca ropa, son incapaces de defenderse y se sienten atraídas por Conan por una u otra razón.
  • Howard tiene algún tipo de obsesión con los ofidios. Abundan las serpientes, los monstruos con aspecto de serpiente, los adoradores de serpientes, etc. También hay un dios serpiente, Set. Yo apuesto por un trauma infantil.
  • No hay problema, por difícil que sea, que no se pueda solucionar con un buen golpe de espada y mucho derramamiento de sangre.
  • Las razas de piel oscura no salen tan mal paradas como en otros autores de la época, pero son siempre personajes secundarios. Suelen ser enemigos o siervos de Conan. Como mucho, aliados, pero tratados con paternalismo, como si no supieran qué hacer sin él.

Y repito: me ha gustado mucho. Una vez que pasas por alto estos problemas, se convierte en literatura de aventuras de lo mejorcito. Es como tener quince años otra vez. El ritmo es trepidante, sin dejar hueco a la reflexión. Los personajes, aunque no sean muy elaborados, hacen bien su papel de comparsas del bárbaro.

Hay que hacer un punto y aparte para la magia. La magia es algo serio y oscuro en el universo de Conan. Los que la practican están siempre al borde de la locura o la muerte (quizás al mismo tiempo). Juegan con fuerzas peligrosas, para ellos y para los demás. Raistlin es una cheerleader al lado de estos magos. Orastes, uno de los conspiradores, es un buen ejemplo.

Como el copyright ya ha expirado, pueden leer el libro gratis descargándoselo de su página en ManyBooks.net (entre otras, supongo; ésta es la que conozco yo). Son 206 páginas, unas pocas horas de lectura. Imprescindible para todos los fans de la literatura de fantasía.