Los comentarios perdidos

Por si no quedaba claro después de mi último post, ahora tengo pruebas de que estoy definitivamente volviéndome senil: ha tenido que ser Jacobo quien me diga que los comentarios que se hacen como un usuario anónimo son moderados, y por lo tanto tengo que aprobarlos a mano para que salgan en la página web. Algo que yo mismo había activado tiempo ha, pero de lo que ni me acordaba. Alzheimer, se lo digo yo.

Así que me dirigí rápidamente a la cola de moderación, y encontré montón de artículos pendientes. La mayor parte spam, eso sí, lo que demuestra que lo de la moderación no fue mala idea. Lo que fue mala idea fue confiar en que me acordaría de la aprobación manual. Tendré que tomar más fósforo.

A partir de ahora prestaré un poco más de atención a la cola de moderación de comentarios, así que podrán ponerlos como usuario anónimo y confiar en que, en un plazo prudencial, aparecen en la web. Si tardo mucho, no desesperen; con suerte, en seis o siete meses me vuelvo a acordar de lo de los comentarios y los apruebo para que puedan verlos cuando ya se hayan olvidado.

De entre los comentarios rescatados de entre los escombros de mi memoria voy a destacar, en primer lugar, las bienintencionadas correcciones de Vísperas a aquel amago de traducción de los Journeaux Intimes de Baudelaire que empecé (y que algún día seguiré, no se preocupen). Muchísimas gracias por las molestias, Ana, eres un cielo :-) (dicho sea con el permiso de David, por supuesto)

Luego me ha llamado mucho la atención encontrarme con paisanos en los comentarios que hice sobre la floreciente economía alternativa de Corgo, mi pueblo natal. Entiéndanme, no sé cuántos ordenadores hay en el pueblo, pero hasta hace poco estoy seguro de que se contaban con los dedos de una mano. Pero parece que hay otros internautas corguenses, para deleite (o desgracia) de la comunidad internetera. Siendo el pueblo que es, seguro que nos conocemos, por lo menos, por referencias. Un saludo, paisanos. Pásense por aquí cuando quieran.

Aquí tengo que hacer un obligatorio inciso para hablar de la web del Concello de O Corgo, mencionada en uno de esos comentarios de mis paisanos. ¡Con Flash! ¡Última tecnología! ("... neno!", que añadiría un coruñés) Un municipio sin agua corriente (en gran parte porque los vecinos somos más brutos que limpiarse los dientes con estropajo, todo sea dicho: porque cuando se habla de ceder unos centímetros de tierra o pagar más de diez euros para algo común, la gente saca las escopetas y los fouciños; las últimas investigaciones antropológicas y arqueológicas sostienen que Viriato era corguense de nacimiento, lo que podría explicar en parte la tradición rebelde de esta orgullosa tribu galaica), pero con página web en la que se habla de poner al pueblo "a la vanguardia de las últimas tecnologías". Y sí, el hombre que sale en la foto es nuestro alcalde. A mí no me miren, yo voté en blanco.

Ah, y si van a la parte de "empresas" y pinchan en "hostelería" esperando encontrarse la referencia de puticlubs y bares que puse, no se molesten. Los enlaces no funcionan. Así se hacen las cosas en mi pueblo.

Volviendo con cosas más interesantes, tampoco me olvido de Rozío & familia, que dejó un comentario en el post en el que hablaba de otros weblogs que enlazan con los Retrincos. A ver si te creas un usuario para identificarte, vaga. Al menos para que tu hijo tenga algo decente que leer cuando aprenda a hacerlo ;-)

Luego está la galería de comentarios más o menos variados de gente más o menos anónima. Por un lado tenemos los comentarios de Eugenio cuando no tiene ganas de poner los datos de su usuario (ya te vale, jo), un verdadero clásico. También he tenido algún comentario de un individuo que vive en su mundo y que atiende al alias de Kour, miembro del peligroso grupo linuxero terrorista GULO. También hay algún comentario de Emilio (¿cuándo pones tú un weblog, hombre de dios?) sobre el aspecto de los nuevos retrincos; por supuesto, comentario positivo. Si no, a buenas horas iba yo a aprobarlo.

Y por fin, los comentarios de gente que no sé quién es pero que ha tenido a bien escribir algo. Tenemos un comentario recomendando hacerse un usuario en Allmusic, un comentario sobre las cuerdas nuevas de guitarra, "una pregunta inocente" (Rozío, no serías tú quien escribió esto, ¿verdad? :-m), y alguien que ha descubierto Radio Paradise gracias a este weblog (encantado de que te guste, saverbrunn). ¡Muchas gracias a todos!

Si alguno de ustedes no ha sido identificado correctamente, pongan un comentario. Ahora ya funcionan como es debido.

Update: y acabo de mirar ahora, y ya tenía 3 comentarios más que aprobar. La leche. Al final va a ser cierto que soy famoso.

Demasiado viejo para usar Debian "sid"

Éste va a ser un post técnico, sobre Linux. Es una advertencia para mis lectores no técnicos.

Hoy me he dado cuenta de que estoy demasiado viejo para usar Debian sid. Para las dos o tres personas que todavía no saben lo que es, sid es la versión inestable y en perpetuo desarrollo de Debian. Tradicionalmente es la que usan (usamos) los desarrolladores, para avisar pronto de cuando un paquete "rompe" o hay algún otro problema. Porque hay paquetes que rompen. De mala manera. Y a menudo.

Hace años, en mis primeros años de debianita o debianero (que ambas palabras son igualmente ignoradas por la RAE), podía usar sid sin complejos. La mayor parte del tiempo que pasaba delante del ordenador se dedicaba precisamente a probar cosas, ver cómo rompían e intentar arreglarlas. No siempre a propósito, todo sea dicho. ¿Que algo rompía? No pasaba nada: ¡diversión asegurada durante varias horas! Me lo pasaba en grande mientras intentaba "desfacer el entuerto". Y si no conseguía arreglarlo, siempre podía reinstalar. No tenía nada que mereciera la pena conservar, al fin y al cabo.

Todo ha cambiado. Ahora uso el ordenador de casa para trabajar, y tengo datos que no quiero perder. Si se estropeara mi disco duro y me pillara sin backups, el grito se oiría en la estepa de Mongolia. Hay muchas cosas que ni siquiera tengo en backups, porque ocuparían demasiado, y dependo exclusivamente del disco duro para conservarlas. Todo muy precario, como pueden ver. Hasta he pensado que, si tuviera dinero, me compraría un Mac. Para que vean lo que hace la edad.

El caso es que, tradicionalmente, uno de los problemas más grandes que puede tener la gente que usa sid es que "reviente" la libc. Este paquete es la biblioteca que usan el 99% de los programas instalados, con lo que si falla ... se acabó. Ni siquiera un ls funcionará. Ha pasado varias veces a lo largo de la historia de sid, y seguramente volverá a pasar (por supuesto, a mí me ha pasado un par de veces). Al fin y al cabo, sid está precisamente para eso: para que las cosas se estropeen ahí, y no en la distribución estable. Es el campo de pruebas de Debian, y la gente que la usa ya sabe a lo que se expone.

Bueno, para resumir: otro de los paquetes que pueden causar el caos en una instalación si fallan son los de LVM. Yo uso LVM desde hace tiempo, y también he sufrido un par de "casques" de los paquetes LVM. En una de esas ocasiones perdí todo lo que tenía en el portátil. Y la otra ocasión fue hoy.

Por supuesto, si están leyendo esto ahora mismo es que todo se ha arreglado ya. Tuve la suerte de tener el portátil y poderme bajar paquetes de Ubuntu que reemplazaron a los que tenía de Debian sid. Tengo una copia de Necromantux con la que también hubiera resuelto, pero por desgracia me la dejé en el trabajo. Y también tengo unos CDs de Ubuntu, uno de ellos una edición Live, pero tampoco los tenía a mano. Una verdadera conspiración.

Aparte del portátil con Ubuntu, también fueron imprescindibles otras medidas de precaución que pongo a continuación, por si ayudan a alguien:

  • Mi partición raíz siempre es una partición de verdad. Así, en caso de que reviente LVM, todavía tengo un sistema mínimo con el que poder hacer cosas.
  • sash, un shell compilado estáticamente (con lo que funciona aunque no esté la libc) y con muchos de los comandos habituales incluídos (como builtins, para entendernos). El que me salvó fue ar, que en Debian está en /usr (directorio que, por supuesto, tenía montado como LVM y al que no podía acceder). Pueden bajarse sash de aquí.
  • Algo que a lo mejor no sabían: un paquete deb puede "descomponerse" con ar, tal que así: ar x paquete.deb. Eso nos deja tres ficheros: control.tar.gz, data.tar.gz y debian-binary. En el fichero data.tar.gz es donde están los ficheros del paquete en sí; control.tar.gz contiene los ficheros que usa el sistema de empaquetado de Debian. Manty (un amigo que creo que no lee mi weblog, pero por si acaso lo menciono) me explicó un día lo del empaquetado con ar de los debs, y ha sido una de esas cosas que he usado tantas veces que debería invitarle a algo siempre que le veo.

Con todo esto, estoy pasando en pasarme a Ubuntu. Ya tengo una Debian "ubuntizada" en el portátil, y a lo mejor lo hago también en el ordenador de sobremesa. Un amigo la está usando en su ordenador de sobremesa y está muy contento con ella. Por lo que yo he visto, tiene software bastante actualizado y es muy estable. En esta etapa de mi vida (siempre quise usar esa frase) no me puedo permitir varias horas de downtime porque en sid rompan paquetes imprescindibles para el sistema. También podría pasar a testing, que es lo que tenía antes, pero tiene la desventaja de que los cambios que hay en sid tardan un tiempo en propagarse, y a veces puedes tener el problema de no poder actualizar varios paquetes porque uno del que dependen todavía no ha pasado de sid a testing.

Aunque por otro lado, que de vez en cuando rompa algo y te deje con la duda de si perderás todo tu trabajo tiene una ventaja: es la mejor motivación para hacer de una vez el backup que llevabas postergando varias semanas.

Quién está detrás de "Libertad Digital"

Vía El Teleoperador, y aunque sea algo antiguo: Quién está detrás de Libertad Digital.

En parte, tiene su gracia. La derecha española siempre ha tenido su faceta publicitaria, pero parece que cada vez lo hace mejor y de forma más profesional. Como dice en el artículo, los medios de Internet habían sido hasta ahora un feudo de la izquierda, pero desde hace un tiempo ya no es así.

"Freedom fries"

Normalmente no pongo letras de canciones por aquí, pero ésta me gustó por lo alegórica y porque trata de un tema actual. Fíjense especialmente en la penúltima estrofa.

Freedom Fries, por Robert Plant & the Strange Sensation:

The father, son and the Holy Ghost
Took the last train to the coast
They were moving fast, they were raising sand
They were running wild in the promised land

The father, son and the three wise men
Operating undercover out in Bethlehem
Will they heal the sick? Can they raise the dead?
Can they bring it on home like the good book says?

Billy the Kid told the Prince of Thieves,
A little give and take to satisfy my needs
You can give me lots but I'll take some more
I got my eyes on your treasure beneath the desert floor

Freedom fries and burns and scars
The liberator goes too far
Freedom fries and screams and yells
The promised land is promised hell

No tengo este weblog para alegatos políticos, pero qué narices. De vez en cuando viene bien algo así.

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