Stellamara

Bajo el nombre Stellamara se esconde un grupo de música étnica, o "new age", o "world music", o como quieran llamarle, que ayer descubrí en Magnatune.

El resumen de su música, hecho en el laconismo típico de Jacobo, podría ser: música con tambor marcando el ritmo y una chica cantando "aaaah, aaaah" con voz etérea (Jacobo lo haría mejor, que conste). Recuerda a cosas tipo Lorena McKennit o lo más "new age" de Sarah McLachlan (como el bonus track Blue, cover de una canción de Joni Mitchell; y con esto acabo una de las frases con más tags de las que he escrito). Ustedes tendrán sus propias referencias, éstas son las mías.

Su página en Magnatune es el mejor punto de entrada para conocer su música. Como primer track para hacerse una idea, Immrama. Es el mejor del LP Star of the Sea, que pueden escuchar entero desde Magnatune. Yo lo uso con Amarok, que ya viene "magnatunizado" de serie. Si no les gusta esa canción, posiblemente no les guste nada más del LP. Pero si les gusta, escuchen el resto y ya me contarán.

"Captcha" y Mollom

Ustedes no lo ven, pero cada poco tiempo tengo que entrar en la cola de aprobación de comentarios y borrar unas decenas de ellos que son spam. Espero acabar con ello usando el módulo captcha que he instalado hoy, y que requerirá algo más de esfuerzo por su parte cuando quieran dejar un comentario.

El módulo captcha implementa el típico "test de humanidad" basado en la identificación de unos caracteres "ofuscados" que aparecen en una imagen como requisito para enviar un comentario. Lo he configurado con la opción más relajada, de forma que sólo con una identificación correcta se puedan enviar varios comentarios. Me hubiera gustado que sólo se aplicara a los usuarios sin autenticar, pero no sé (de momento) cómo hacerlo.

Mirando cosas de éstas encontré un módulo de Drupal que usa los servicios de Mollom. Bajo este palindrómico nombre se encuentra un servicio similar al de grandes firmas (la más famosa que conozco es Message Labs) que actúan como "agente externo" para identificar spam. En unos casos, una empresa configura como MX de sus dominios los servidores de esa firma, que luego reenvían el correo a los servidores "de verdad" de la empresa; en otros, la firma proporciona un servicio acoplado a la solución antispam que ya tenga la empresa, o un appliance "enquistado" en la infraestructura de correo de la empresa, que hace consultas a la firma para identificar spam. Para SpamAssassin hay una que se llama CloudMark y que deja evaluar el servicio durante 30 días, por si quieren probar.

Mollom es eso, pero para servicios web. Cuando alguien introduce nuevo contenido en tu web, se consulta a los servidores centrales de Mollom para ver si es ham o spam. En función del resultado de la evaluación se publica el contenido o no. Hay dos versiones: Mollom Free y Mollom Plus, de pago (30€ al mes). La diferencia está en el número de posts al día que permiten. Con 100 de ham al día, cualquiera que tenga un blog personal tendrá suficiente.

Yo no he usado Mollom porque prefiero no depender de terceras partes, pero puede que a ustedes les guste probarlo. No dejen de comentarlo si lo hacen.

Aunque sólo sea por servir de cobaya para que luego lo ponga yo por aquí.

"La isla de Odín" y "El zorro ártico"

Aprovechando que ya estamos otra vez online, voy a hablarles de los dos últimos libros que he leído: "El zorro ártico", de Sjón (pseudónimo de Sigurjón Birgir Sigurðsson, autor islandés) y "La isla de Odín", de Janne Teller (autora danesa).

Antes de nada, aclaro que compré los dos libros en un arrebato, porque los vi en un anuncio de Casa del Libro y me parecieron interesantes. Ya entenderán por qué digo esto.

El zorro ártico lo leí en dos horas, en la playa. Y no lo entendí. Cuenta, de forma enrevesada ... bueno, no sé muy bien qué cuenta. Por un lado está un sacerdote que está cazando a un zorro; por otro, un ¿herbolario? que adopta a una chica deficiente, que muere y luego resulta ser la hija del sacerdote, que tenía una vida pasada oculta. Sí, les he reventado el libro, y ya pueden agradecérmelo.

El autor del libro tiene el pseudónimo de Sjón, sacado de su nombre (Sigurjón); que resulta que significa "visión". Un pseudónimo sin pretensiones, vaya. Si hubiera tenido algo de cabeza y hubiera buscado información sobre el señor éste antes de comprar el libro (por ejemplo, aquí), hubiera visto que es famoso por ser letrista de Björk. Eso debería haberme servido de advertencia.

El libro (título original: Skugga-Baldur, una criatura mítica islandesa mezcla de gato y zorro) ganó un premio de literatura en el 2005. A mí no me gustó. Quizás a ustedes sí.

La isla de Odín me llevó bastante más tiempo. Es un libro de tamaño "estándar", unas 500 páginas. La premisa es ésta: un pequeño anciano aterriza por error en una isla situada en el estrecho entre los países del Norte Nórdico y el Sur Nórdico, de larga y cruenta historia común. El anciano, de nombre Odín, sale de la isla y llega al Sur Nórdico buscando un veterinario que arregle la pata de su yegua voladora Rigmarole. Pero su llegada y la imposibilidad de identificarlo a él o a la isla de la que ha salido está a punto de desatar la guerra entre ambos países, aparte de causar mucho revuelo político y religioso. Hay abundante crítica social disfrazada de sátira, y la inevitable historia de amor medio increíble (por ridícula; pero como soy hombre, no tengo sensibilidad y seguro que mi opinión no cuenta).

El libro está bien. Es entretenido. Uno llega al final con la esperanza de que pase algo increíble y se le revele el misterio de por qué nadie conoce la isla de Odín o quién es Odín de verdad (algo que, si les digo que es tuerto, ustedes adivinarán); pero me quedé un poco insatisfecho con el resultado. No estalla ninguna Estrella de la Muerte ni se descubre lo que es Matrix, por usar términos cinematográficos.

En general: bah. Psé psé. Un 6.5 de puntuación: llena tiempo pero no deja huella. Encaja más como libro infantil, para niños de 8 a 15 años: está bien escrito, los personajes son fáciles de entender (no hay mucha introspección ni profundidad en ninguno de ellos) y la historia tiene miga.

La autora es Janne Teller, danesa. Por lo que veo en su web, el libro refleja la situación actual de escandinavia. Supongo que, entonces, el "Sur Nórdico" es Dinamarca y el "Norte Nórdico" es Suecia. Seguro que, conociendo más la historia de ambos sitios, tiene más gracia.

Y de momento no hay más. Estoy leyendo un tocho sobre quiénes fueron los indoeuropeos originales (In search of the Indo-Europeans, de J. P. Mallory), un tanto coñazo pero interesante por momentos, y también The lord of the flies, de William Golding, un clásico de la literatura anglosajona. Cuando los acabe verán una review aquí.

De vuelta

Vale, no fueron dos semanas, sino dos meses. Qué quieren que les diga. Estas cosas pasan.

Ya están funcionando los Retrincos en el nuevo servidor. Pensé que iba a ir más lento, pero para mi sorpresa va bastante bien. Quizás noten que va lento si les toca entrar al mismo tiempo que la tarea de mantenimiento (cada hora a los 45 minutos), pero en otro caso incluso notarán que va mejor que antes. Creo que la limitación en CPU (por tener sólo un share, que equivale a un 12.5% de CPU -- comprobado empíricamente con top) se compensa por la mejora en ancho de banda.

Todavía quedan flecos. Muchos de los mensajes del sitio están en inglés, mezclados con otros en castellano. Tendré que revisar eso y más cosas que seguramente vaya encontrando con el tiempo.

Pero al menos, de momento, ya pueden disfrutar (?) otra vez de los Retrincos. Que les aproveche.

"The Emigrants"

Ya saben cómo es esto del blogging: pasas meses sin tener nada que decir, y luego escribes cuatro o cinco artículos seguidos. Eche o que hai.

He acabado de leer The Emigrants, de Vilhem Moberg. El nombre no les sonará nada, porque sólo frikis tan aleatorios como yo acaban leyendo libros de gente tan desconocida (para nosotros) como ésta. Pero si preguntaran en Suecia, descubrirían que Moberg es un autor muy conocido, un prodigio que publicó su primera novela a los 13 años. Más información en Wikipedia.

The Emigrants iba a ser una trilogía, pero al final fueron cuatro libros. Yo he leído el primero. Las novelas van sobre unos emigrantes suecos en el siglo XIX (año 1850, en concreto), que debido a las condiciones de vida insoportables en su tierra natal se van a América. Un millón de suecos emigraron a EEUU en el siglo XIX (muy parecido a lo que pasó en Galicia), especialmente a Minessota. La primera novela nos cuenta por qué la familia de Karl Oskar, granjero de Korpamoen, decide vender su granja y emigrar a los EEUU con su familia; y cómo otros vecinos, por diferentes razones, se unen a él en el viaje.

Hay dos partes en la novela: la parte "pre-viaje" y la parte del viaje en sí. En la primera se nos explica cómo era la vida de los granjeros pobres (como Karl Oskar) en el siglo XIX, firmemente enmarcada en la religión luterana y la lealtad al gobierno dirigido por el rey Karl Johan. Había una rígida jerarquía social en la que los "ayudantes de granja" (farmhands, en inglés; no sé cuál será la traducción correcta) son lo más bajo, y el rey (justo por debajo de Dios) lo más alto. Un granjero tiene que rendir tributo y lealtad a todos ellos, y hacer lo que le ordenan. Aparte, los granjeros con pocas o malas tierras tienen que trabajar mucho para sobrevivir, y los años malos son muy malos para ellos.

Por todo esto, Karl Oskar y su familia (su mujer Kristina, sus tres hijos y su hermano pequeño Robert) deciden emigrar a America, un sitio mítico del que no conocen nada más que lo que pone en un libro que más parece un tríptico publicitario que otra cosa. La segunda parte trata sobre el viaje en barco de varias semanas, en los que se enfrentan al escorbuto, el hacinamiento, el aburrimiento y la muerte de seres queridos. El libro acaba con los primeros pasos de la gente de la parroquia de Ljuder (la parroquia donde está la granja de Karl Oskar), provincia de Småland, en Nueva York.

Yo he leído la versión en inglés (la compré en Amazon), y a veces es un tanto densa. No es un libro de leer rápido. El estilo es a veces un tanto florido, pero lo justo. No hay divagaciones extrañas, como en Moby Dick, y sí mucha introspección de los personajes: se ve cómo piensan, cómo dudan, cómo se justifican sus actos. Uno acaba comprendiendo a cada uno de los personajes, y (como en todo buen libro) sigues leyendo porque te preocupa lo que les pasa. Hay un par de momentos tristes en el libro que no hacen más que aumentar la empatía con los personajes. Cuando Karl Oskar, pobre pero orgulloso, pone los pies en tierra americana, sientes (como él) que por fin, después de tanto trabajo y sufrimiento, va a cambiar su suerte.

Compraré y leeré las secuelas. Les mantendré informados.

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