Informática

Cosas de informática en general.

"Captcha" y Mollom

Ustedes no lo ven, pero cada poco tiempo tengo que entrar en la cola de aprobación de comentarios y borrar unas decenas de ellos que son spam. Espero acabar con ello usando el módulo captcha que he instalado hoy, y que requerirá algo más de esfuerzo por su parte cuando quieran dejar un comentario.

El módulo captcha implementa el típico "test de humanidad" basado en la identificación de unos caracteres "ofuscados" que aparecen en una imagen como requisito para enviar un comentario. Lo he configurado con la opción más relajada, de forma que sólo con una identificación correcta se puedan enviar varios comentarios. Me hubiera gustado que sólo se aplicara a los usuarios sin autenticar, pero no sé (de momento) cómo hacerlo.

Mirando cosas de éstas encontré un módulo de Drupal que usa los servicios de Mollom. Bajo este palindrómico nombre se encuentra un servicio similar al de grandes firmas (la más famosa que conozco es Message Labs) que actúan como "agente externo" para identificar spam. En unos casos, una empresa configura como MX de sus dominios los servidores de esa firma, que luego reenvían el correo a los servidores "de verdad" de la empresa; en otros, la firma proporciona un servicio acoplado a la solución antispam que ya tenga la empresa, o un appliance "enquistado" en la infraestructura de correo de la empresa, que hace consultas a la firma para identificar spam. Para SpamAssassin hay una que se llama CloudMark y que deja evaluar el servicio durante 30 días, por si quieren probar.

Mollom es eso, pero para servicios web. Cuando alguien introduce nuevo contenido en tu web, se consulta a los servidores centrales de Mollom para ver si es ham o spam. En función del resultado de la evaluación se publica el contenido o no. Hay dos versiones: Mollom Free y Mollom Plus, de pago (30€ al mes). La diferencia está en el número de posts al día que permiten. Con 100 de ham al día, cualquiera que tenga un blog personal tendrá suficiente.

Yo no he usado Mollom porque prefiero no depender de terceras partes, pero puede que a ustedes les guste probarlo. No dejen de comentarlo si lo hacen.

Aunque sólo sea por servir de cobaya para que luego lo ponga yo por aquí.

Futura mudanza 2: hosting de Xen en Gandi

Antes de nada, lean el artículo anterior y el excelente comentario de Mauro (¿tienes blog, por cierto?). Eso les servirá de introducción.

Después de esto, sólo les digo que ya tengo un host virtual con Gandi. Es sólo de 1 share (vayan a la página de Gandi para ver a qué equivale; prefiero no repetirlo aquí otra vez), y como sistema operativo he escogido CentOS. Entre las opciones había Debian (Etch) y Ubuntu (7.10, Gutsy Gibbon), pero he escogido CentOS porque quería aprender a usar una distribución basada en rpm; y la única forma de hacerlo es estar obligado a pelearse con ella para algo productivo.

La primera cosa que llama la atención es el disco duro: tienes 2.4GB para el sistema operativo, montado como raíz, y luego un dispositivo /dev/xvdb donde están tus 5GB adicionales (los que te tocan por usar 1 share). No sé cómo hace otra gente para usarlo, pero lo lógico es usar LVM:

    pvcreate /dev/xvdb
    vgcreate vg0 /dev/xvdb

Y luego, a crear volúmenes con lvcreate. Cuando amplias disco te añaden otro dispositivo (creo, por lo que he leído), con lo que puedes crecer usando otra vez pvcreate y vgextend.

El rendimiento es satisfactorio. De CPU y E/S va un tanto justo: llega para administrar por ssh, pero si se hace algo un poco más heavy, como descomprimir un kernel (tenía que probar con algo), le cuesta. Tengo pendiente pasar iozone para tener datos más fiables.

Ya les contaré más cosas. De momento, no me arrepiento. Veremos qué pasa luego.

"Lightweight"

Odio los programas que dicen ser lightweight y luego piden más máquina que un programa de cálculos meteorológicos. Ejemplos concretos que desatan mi ira últimamente: Firefox y Abiword.

Si hacen un apt-cache show firefox, verán que la descripción corta es lightweight web browser based on Mozilla. Últimamente uso sobre todo mi portátil, un iBook G4 a 1Ghz con 768MB de RAM. Y tanto en OSX como en Linux ocupa una barbaridad. No debería sorprenderme: cualquier cosa que esté basada en Mozilla está condenada, tarde o temprano, a convertirse en un mamotreto de varias toneladas. Firefox nació en el 2003, y entonces ya se anunciaba como lightweight. Eso hace pensar que un ordenador de varios años después debería moverlo con una mano atada a la espalda, pero no es así. Lo que yo espero de un programa lightweight es que cargue rápido, ocupe poco en memoria y chupe poca CPU. Firefox carga razonablemente rápido (más de diez segundos, menos de medio minuto), pero en cuanto a RAM y CPU ... top dice que ocupa 210MB de memoria "VIRT" y 53 de "RES". Cuando abro varias pestañas, teclear en la barra de navegación tiene un retraso pequeño pero apreciable (aunque yo tecleo bastante rápido, y no lo digo por presumir). Moverse de una pestaña a otra tiene un retraso significativo, y eso en páginas sin muchos gráficos, como la de Wikipedia y la de bienvenida de Ubuntu.

O sea: lightweight mis narices. Y ya saben que no era "narices" lo que quería decir.

Y luego Abiword. Ocupa poco en disco, eso sí que es cierto. Pero luego también necesitas una CPU ridículamente rápida para que funcione cómodamente. Vuelve a pasar lo de teclear y tener que esperar a que el texto tecleado alcance tu ritmo; y eso con la corrección automática desactivada, que si no ... Pero menos mal que sólo es un procesador de texto, en el que lo de teclear texto no tiene mucha importancia. Los menúes son muy bonitos y las screenshots quedan muy bien, aunque hacer un texto grande con él sea más doloroso que hacerse un agujero para un pendiente con una broca del quince.

Recordemos: tanto Firefox como Abiword se anuncian como las alternativas "ligeras" a otros programas. Y sin embargo, el procesador de textos de Open Office (que no pretende ser lightweight) funciona perfectamente, incluso a mi ritmo de tecleo. Responde bien incluso a la prueba de fuego de teclear un párrafo largo y luego borrarlo todo pulsando backspace durante un rato largo. Cuando sueltas la tecla, el cursor deja de borrar donde iba cuando soltaste la tecla. Si hago lo mismo en Firefox o Abiword, se borra siempre más texto del que quiero.

Sospecho que parte del problema es GTK. Open Office también está hecho en GTK (¿no?), pero a lo mejor los controles que usa son distintos, o usan alguna técnica vudú especial para programarlos. Me da igual: ni Abiword ni Firefox son ligeros a estas alturas, cuando deberían serlo ya hace años, cuando nacieron.

Y una mentira, por muy Open Source que sea, sigue siendo una mentira.

Los linuxeros son (somos) lo peor

Y donde digo linuxeros, pueden sustituir por cualquier tipo de tecnomilitantes. Pero como los linuxeros son los que más conozco (más que nada, porque yo también pertenezco al gremio), son de los que puedo hablar con más propiedad.

Por razones que no vienen al caso, hoy estuve mirando ésta página web. Es un articulito sobre dar, que no es el verbo español sino una herramienta de backup para Linux. El artículo está escrito de forma un tanto rococó (Sin duda la herramienta DAR http://dar.linux.free.fr resuelve gran parte de los problemas, a fe mía, vive Dios), pero por lo demás es una introducción sencillita a un programa útil y no muy conocido (por mí, al menos). Es un ejemplo clásico de un aficionado a Linux que encuentra algo que le gusta y lo pone en algún sitio para que otra gente lo lea. Qué voy a decir, yo hice cosas iguales cuando empezaba (y si no las hago ahora es porque sacio mi exhibicionismo en mi propia y egocéntrica web).

Pero lo divertido son los comentarios. ¿Algún comentario diciendo "oye, qué bien, voy a mirarlo, gracias por contarlo", o algo así? Pues no. En la más recta tradición linuxera, de los cinco comentarios, dos de ellos son de otros linuxeros hablando de la herramienta que usan ellos, no de la que se menciona en el artículo. Otros dos comentarios son del propio autor del artículo, respondiendo a uno de los anteriores y ampliando información sobre el programa, y el comentario que queda, por fin, dice que le ha gustado mucho la herramienta y comenta algo más sobre ella. No es un agradecimiento directo, pero es casi lo mismo.

El mejor comentario es el segundo, el que habla sobre "backuppc", recomendando al autor del artículo: dale una miradita. Glorioso. ¿Qué puede haber mejor que escribir un comentario en una web demostrando que eres más listo que el que escribe en ella, y demostrando tu magnanimidad dándole consejos?

Y por si fuera poco, usa la palabra hasefroch. No quiero ser extremista, pero todo el que usa una gilipollez tontería como ésa debería ser enviado a un gulag para su reeducación. Y si les parece que exagero, les advierto que iba a sugerir la empalación. Así que no se me quejen. Ya bastante tengo con sólo rechinar los dientes y contar hasta cien para refrenar mis instintos asesinos cada vez que veo esa palabra escrita en alguna lista de correo o en alguna página web.

Por suerte, sé que cosas así son poco abundantes. O tengo esa esperanza, al menos. Pero aunque me he quitado de casi todas las listas "linuxeras" en las que estaba cuando era más joven, todavía veo cosas así de vez en cuando. Luego nos quejamos de que cuando la mayor parte de la gente oye "linux" lo asimile a "friki". No me extraña.

Máquinas virtuales, futuro y ornitorrincos

Éste es para los linuxeros y/o informáticos. Lo siento por mi gentil y no-informática audiencia.

Después de esto, teniendo en cuenta que "virtualización" es una de las buzzwords de moda, que los microprocesadores están cada vez más pensados para ejecutar varias tareas concurrentes (varios cores por CPU, y todo eso), y que (como siempre) cada vez tenemos más potencia a menor precio, se me ha ocurrido una pregunta.

La pongo en cursiva para que destaque más. No se piensen que es por otra cosa.

¿Llegará un momento en el que ejecutaremos los programas con su sistema operativo incluído?

Proyéctense unos cinco o diez años en el futuro. Me pongo el gorro de Negroponte para hacer un par de predicciones.

Año 2015. Estoy en mi pisito de 30 metros cuadrados, un lujazo. Quiero bajarme el programa MW (Moon Watcher), que me sirve para analizar el estado de ánimo de la gente según la fase lunar, incluyendo los días de más riesgo de licantropismo y un práctico calendario menstrual. Ese programa está desarrollado en Windows, pero yo tengo Linux. En lugar de buscar una versión para Linux, escojo como descarga la opción del bundle que incluye un sistema operativo Windows mínimo especialmente creado por Microsoft para estos menesteres. El paquete total ocupa medio giga, pero con mi conexión a Internet de 100 megabits por segundo no tardo nada en descargármelo. Una vez descargado, ejecuto el bundle en mi ordenador con 10GB de RAM y 1 terabyte de disco duro, con un procesador de cuádruple core a 5 Ghz (teniendo varios cores, no es tan necesario que el microprocesador funcione a una frecuencia exagerada), con extensiones de virtualización que permiten emular un PC completo desde mi sistema operativo con una pérdida de rendimiento de sólo un 5%. El programa MW, con su sistema Windows attached, se ejecuta en una ventanita de mi escritorio y me permite adivinar cuándo evitar conflictos con mi hermana o cuándo pedir una subida de sueldo a mi jefe. Al mismo tiempo, estoy ejecutando una versión de Garage Band dentro de una máquina virtual con Mac OS X, también una versión mínima modificada para cosas así.

¿Descabellado? No tanto. A veces, muchos programas Java incluyen en el paquete de descarga la máquina virtual para que se pueda ejecutar en cualquier plataforma. Yo sólo extiendo el modelo a todo el sistema operativo (incluyendo bibliotecas, controladores, etc.).

Hasta aquí mi predicción. Si acierto, recuerden que lo vieron aquí primero. Si no ... bueno, al menos no han tenido que pagarme.

¿Y los ornitorrincos?

Ah, inocentes. Para que les explique eso sí que van a tener que darme mucho dinero.

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