Metaretrincos

Sobre el propio sitio Retrincos.Net.

"xouba.net" ist kaputt

Acabo de quitar el enlace a "La música de Xouba" que tenía ahí arriba, porque el dominio expiró hace un tiempo y ahora lo llevaba un spammer/squatter. La página mejoró bastante: en lugar de mi espartana página web con enlaces cutres a mis MP3, había una página con una lozana moza en ropas menores.

En febrero del año que viene acaba la concesión del dominio "xouba.net". Espero poder cogerlo entonces, o comprar uno para mi música entremientras.

Por supuesto, si algún lector dadivoso quiere pagarme los 15€ que vale comprar un dominio un año, aceptaré la donación gustoso :-)

"I've changed my address"

Que, por si no lo saben, es una de las canciones que salen en el fantástico LP de Diana Krall The girl in the other room.

Hace unos meses (dos o tres, no recuerdo), Ya.com me envió un SMS diciendo que tenían un regalo para mí. No vean cuanta alegría cuando recibí por SEUR un nuevo router ADSL, un D-Link DSL-G624T. Al parecer, estaban renovando las líneas y me mandaban un router nuevo "para premiar mi fidelidad". Buscando por los foros de Internet me enteré de que tenían que cambiar los routers por narices, para adaptarse a la red ADSL2+ (o algo parecido; no me pregunten los detalles), pero eso no quita que el regalo sea menos bonito.

La señal de "ira y fuego" sería un SMS que me iban a enviar, y un corte en la conexión a Internet. En la carta adjunta al router lo advertían claramente: no había que instalar el nuevo router hasta que se detectara un corte permanente en la conexión a Internet, y me enviaran un SMS. Si había algún problema, podía llamar al teléfono 900 811 164. Para cualquier otra duda, también tenía a mi disposición el teléfono 900 902 222 de Atención al Cliente.

Antes de nada, les voy a explicar brevemente por qué todavía estoy en Ya.com, pagando unos 35€ al mes por una conexión a 2Mbits (con 300kbits de subida), cuando hay opciones más baratas (Wanadoo, ahora Orange, ofrece 20Mbits/1Mbit y llamadas nacionales por 20€ al mes; supongo que habrá otras ofertas parecidas): tengo IP fija. Cuando contraté el ADSL, todavía se daban IP fijas. Es un privilegio heredado de aquellos tiempos al que me aferro con la misma fuerza que los británicos a Gibraltar (y los españoles a Ceuta y Melilla, que no vamos a ir de santos a estas alturas). Gracias a esa IP fija tengo mi DNS, mi correo y esta página web que están visitando, así como el correo y DNS de otros dominios de amigos (¡Hola, Rozío!). Eso, y otra cosa que tengo que decir a favor de Ya.com: en cuatro años que llevo con esta conexión, nunca he tenido un corte. Increíble, quizás, pero cierto. Los únicos cortes se han debido a que mi vetusto router 3Com OfficeConnect 812 se atragantó un par de veces y hubo que reiniciarlo.

Estando así las cosas, el viernes pasado (día 4 de Mayo) a media mañana estaba en el trabajo y noté que no podía llegar a mi equipo de casa. Pensé que sería otra vez un cuelgue del router, y cuando llegué a casa lo reinicié. Como tenía otras cosas entre manos, y no me hacía falta inmediatamente, no me preocupé de comprobar si funcionaba. Hoy a la tarde volví a mirar si tenía conexión, y no, seguíamos aislados de la Aldea Global. Supuse que sería el momento del cambio a ADSL2+, pero me extrañó no haber recibido el SMS. Comprobé el móvil, pero nada, no había ningún SMS.

Mi siguiente paso fue llamar al 900 811 164. No contestaba nadie. No, más que eso: era como si la línea se colgara antes de conectar. Segunda opción, teléfono 900 902 222, Atención al Cliente: música de fondo y un mensaje grabado de una señorita que me decía que no podía llamar a aquel número desde mi teléfono. Probé con el móvil, y tampoco. Como uno ya se ha pegado ha tratado con ISPs en otras ocasiones, y no se espera gran cosa de ellos, imaginé que efectivamente había llegado el momento del cambio, y que la mejor manera de comprobarlo era enchufar el nuevo router y ver si tenía conexión.

Las instrucciones que venían con el router son muy claras, y todo funcionó a la primera. Todo salvo un detalle: según los documentos, la opción que tenía que escoger en el router era la que le asignaba la IP al router dinámicamente, quedando los equipos de la red interna con IPs privadas. Dicho de otro modo, era una configuración "multipuesto", y la que yo necesito es "monopuesto". Así que, otra vez, tuve que hacer caso omiso de lo que decían las instrucciones de Ya.com y configurar el router de forma diferente a la que aparecía allí. Tampoco piensen que estuve una hora reajustando cosas: el modo "monopuesto" es lo que se llama una configuración en bridge, y el asistente de configuración por web del router daba eso como una de las opciones. Lo cambié, y puse la configuración de red nueva (que saqué del estado del router cuando había conseguido la IP de forma dinámica) en el interfaz externo de warcat, el PC conectado al router. Pero que si quieres arroz, Catalina: aquello no iba.

Me gustaría decir que averigüé lo que pasaba rápidamente por mis grandes conocimientos, pero la verdad es que tuve un poco de suerte. También tenía conectado el portátil al router, porque lo había usado para la configuración inicial. El router tiene un servidor DHCP, y le había dado una IP en la red 192.168.1.0/24 al portátil. Como no funcionaba (o eso creía yo) el modo bridge, pensé en, por lo menos, ir cambiando la dirección IP de LAN del router, porque la red 192.168.1.0/24 también era la que tenía en la red de la habitación. Cambié la IP en el router, y a continuación forcé la renovación del lease del portátil para que me diera una IP en la nueva red. Cuál no sería mi sorpresa cuando la IP que me da el router no es la de la red local, sino la que tenía en Internet. O sea, tenía mi portátil en monopuesto.

En ese momento caí de la burra, porque este comportamiento es de lo más normal. No conozco bien los detalles técnicos y puede que meta la pata, pero tal como lo entiendo yo los ISPs asignan las IPs públicas a los routers por DHCP. Cuando ponemos el router en modo bridge, es como si desapareciera; lo único que hace es, por decirlo así, convertirse en un interfaz de red ADSL (como una tarjeta de red Ethernet es un interfaz para redes Ethernet). Cuando lanzamos un cliente DHCP en el PC, las peticiones DHCP son remitidas por el router a la red del ISP, que contesta a ellas "dándole" una IP a quien la ha pedido. La respuesta llega al router y éste la deja pasar hacia el PC, que configura la IP en su interfaz.

Sé que no habrán entendido ni jota salvo que sepan algo del tema. La verdad es que me explico fatal. Resumen para los no técnicos: ahora ya tengo configurado el router en monopuesto, y soy feliz. Acompáñenme en mi regocijo.

Ya están cambiados los DNS para sustituir la IP anterior (80.25.126.146) por la nueva (84.78.54.111). Todavía no he hecho el análisis numerológico de la nueva IP para ver si me es propicia o no, pero todo llegará. Ahora tendré que esperar a que se propaguen los DNS para recuperar todos los servicios que tenía, pero es cuestión de tiempo.

Por cierto, que con estas coñas ahora tengo dos routers 3Com 812 OfficeConnect de sobra, uno de esta conexión y otro de una anterior en otro piso. Si alguien necesita alguno, que me envíe un email a la dirección habitual.

Actualización dos horas después: además de la mejora de router, parece que también ha habido ampliación de caudal. Me he bajado unos paquetes de ftp.at.debian.org a 430KBytes/s, lo que me da un poco menos de 4Mbits/s. Soy, si cabe, todavía más feliz.

Otra vez disponible el weblog antiguo

A lo mejor se habían dado cuenta de que http://old.retrincos.net, ese enlace que hay arriba a la derecha y que pone "Antiguo weblog", no funcionaba. Pues ahora ya sí.

De vuelta

Lo sé: me habían echado de menos.

O eso podrían decir al menos, para que yo me sintiera mejor. No les costaba tanto, ¿no?

Los retrincos, otra vez, han sufrido un percance hardware. El ordenador en el que se hospedaban decidió un día que iba a dejar de funcionar, y (según los exámenes preliminares) le pidió a la placa base que hiciera algo para ayudar. La placa base, siempre solícita, se murió. Y así me he quedado sin ordenador desde el día 17 de Diciembre, más o menos. Suerte que contaba con el iBook (desde el que ahora estoy escribiendo esto) para poder seguir haciendo mis cosillas.

Cuando empecé a hacer cuentas de lo que me hacía falta para reparar el ordenador, me di cuenta de lo abominable que es la industria del PC doméstico. Cambiar placa base implica cambiar procesador, y cambiar procesador (quería, ya puestos, comprar un AMD con extensiones AM2, de las que permiten virtualización chachi) implica cambiar memoria. Ah, y además, cambiar placa también implica cambiar de tarjeta gráfica, porque parece que eso del AGP, que fue creado porque el bus PCI no era lo suficientemente rápido para las tarjetas de video, ahora ya no se usa, y ha sido sustituido ... por una nueva revisión del bus PCI. Vivir para ver.

Sólo por curiosidad, fui a la página web de Dell a ver qué precios tenían. Tengo un viejo Dell Optiplex (un P2 a 266Mhz, una reliquia en los tiempos que corren) en Lugo, y aunque es un equipo muy viejo, sigue funcionando perfectamente. A eso añadan que por mi trabajo he tratado con muchos equipos Dell, y salvo excepciones, con resultados muy satisfactorios. Por todo esto, Dell me da buenas vibraciones. Y los precios están muy bien. Decidí que ya era lo suficientemente viejo como para dejar de montarme mis PCs, y que me saldría rentable comprar un Dell nuevo.

Dicho y hecho: espero que en unos días me llegue un Dell Dimension C521. Como verán, es el más barato de los que hay. Sigo siendo un pobre proletario, aunque compre ordenadores pijos. Tenía ganas de tener un ordenador pequeñajo, por eso no me fui a la gama E521, ligeramente superior en prestaciones y de precio muy similar, pero tipo semitorre. El C521 no es muy ampliable, pero hace tiempo llegué a la conclusión de que, al paso que avanza la informática doméstica, lo de comprarse un ordenador con vistas a que dure mucho mediante la ampliación de componentes es ciencia-ficción. Espero que me dure mucho. Al menos, los dos años que he pagado de garantía a domicilio.

El nuevo anfitrión de los retrincos es un Compaq Deskpro EN, un P2 a 333Mhz, con 320MB de RAM y 40GB de disco duro. Se lo había dado a mi hermana hace un par de años para que, cuando juntara para un monitor y algo más, pudiera tener un ordenador. Pero como la cosa se retrasaba, y mi hermana es una mujer práctica, lo estaba usando como sostén de sus macetas. Tras asegurarle que le daría algo para sustituirlo (como sostén de macetas, esto es), y pasarle la aspiradora para limpiar la tierra que se le había acumulado en la parte de fuera, hice una instalación de Ubuntu "Hoary" (5.10) y lo puse a funcionar como firewall/gateway/servidor DHCP/servidor web. Mi miedo era que MySQL y Apache se comieran los (para uno que, a su pesar, empieza a ver como "normales" los servidores con 2GB de RAM y dos procesadores a 3Ghz para casi cualquier cosa) exiguos recursos del equipo, pero de momento no ha pasado. Va un poco más lento que antes, pero no tanto como para que se note mucho. Lo que es más importante: el equipo es muy silencioso, lo que me permite tenerlo encendido día y noche sin apenas darme cuenta. Lo único que se oye de él es el disco duro, y como es de 5400rpm, tampoco se oye demasiado.

En resumen, se puede ver la fritura del ordenador y sus consecuencias de forma positiva, diciendo que:

  • Estas navidades voy a tener ordenador nuevo
  • Por fin tengo un servidor silencioso para mi habitación

No hay mal que por bien no venga, supongo.

Otra vez por aquí

Espero que hayan echado de menos los retrincos esos días que no estuvieron accesibles. Como supongo que no, y por eso del desahogo, voy a explicar qué pasó.

En el principio, era el verbo. Luego pasaron más cosas: hubo unos cuantos cataclismos, unas cuantas extinciones en masa, unos cuantos genocidios, y al final de eso, a fecha del jueves anterior a esta entrada, mi disco duro (bueno, más correctamente el del ordenador) empezó a dar errores. Errores de los malos, de los que hacen que te pongas pálido hasta que recuerdas que tienes copia de seguridad reciente; aunque luego te pones pálido igual porque te acuerdas de que algo muy importante que hiciste recientemente no estaba en esa copia. Es ley de vida. Las copias de seguridad, en realidad, son sólo un placebo para tener contentos a los usuarios y para dar trabajo a unos pocos especialistas. Más o menos como la televisión, para entendernos.

Así que tras comprar a toda prisa otro disco duro (por supuesto, no tenían del mismo tamaño que tenía yo instalado; tenía que escoger entre comprar uno más pequeño o uno mayor ... y viviendo en la sociedad que vivimos, ya se pueden imaginar cuál compré), instalarlo más a prisa todavía, y copiar lo más imprescindible de uno a otro, pensé que ya podía estar tranquilo, y me dediqué a hacer algunas pruebas para comprobar cómo de dañado estaba el disco duro viejo.

Inocente de mí, no me di cuenta de que era un farol. Mi disco duro sería mucho mejor jugador de póker que yo.

Tras las pruebas, el disco duro seguía ahí. Ah, sí, hubo un par de errores, pero en una prueba aparecían y a la siguiente no. Por lo demás, mi viejo disco duro aparenta estar tan sano como los perritos de la Preysler. Bien que me ha engañado, el muy canalla.

Pero bueno. Lo importante es que ya tienen otra vez retrincos. Disfrútenlos.

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